terça-feira, 19 de novembro de 2019

Little Rock - Nicolás Guillén

Nicolas Guillen com Fidel Castro Salvador Allende e Rosa Guillen

Little Rock


Um blues chora com lágrimas de música
na manhã fria.
O Sul branco agita
o seu chicote e fere. Entre espingardas
pedagógicas as crianças negras vão
à sua escola de medo.
Quando chegarem às aulas
Jim Crow será o professor,
filhos de Lynch serão os condiscípulos
e haverá em cada carteira
de cada criança negra
tinta de sangue, lápis de fogo.

Assim é o Sul. O seu chicote não pára.

Naquele mundo faubus,
sob aquele duro céu faubus de gangrena,
as crianças negras podem
não ir com as brancas à escola.
Ou ficar suavemente em casa.
Ou (nunca se sabe)
deixar se ferir até à morte.
Ou não se aventurar pelas ruas.
Ou morrer entre balas e cuspo.
Ou não assobiar à passagem duma rapariga branca.
Ou, enfim, baixar os olhos yes,
dobrar o corpo yes,
ajoelhar se yes,
naquele mundo livre yes
de que fala Foster tonto de aeroporto em aeroporto,
enquanto a bolinha branca,
uma graciosa bolinha branca,
presidencial, de golfe, como um planeta mínimo,
rola na relva pura, tersa, fina
verde, casta, terna, suave, yes.

E agora,
senhoras e senhores, meninas,
agora, meninos,
agora, velhos peludos e pelados,
agora, índios, mulatos, negros, zambos,
pensai agora o que seria
o mundo todo sul,
o mundo todo sangue e todo chicote,
o mundo todo escola de brancos para brancos,
o mundo todo Rock e todo Little,
o mundo todo ianque, todo faubus…
Pensai por um momento,
imaginai o só por um instante.


Trad. de Albano Martins




Little rock
Un blue llora con lágrimas de música
en la mañana fina.
El sur blanco sacude
su látigo y golpea. Van los niños
negros entre fusiles pedagógicos
a su escuela de miedo.
Cuando a sus aulas lleguen,
Jim Crow será el maestro,
hijos de Lynch serán sus condicípulos
y habrá en cada pupitre
de cada niño negro,
tinta de sangre, lápices de fuego.
Así es es Sur. Su látigo no cesa.
En aquel mundo faubus,
bajo aquel duro cielo faubus de gangrena,
los niños negros pueden
no ir junto a los blancos a la escuela.
O bien quedarse suavemente en casa.
O bien (nunca se sabe)
dejarse golpear hasta el martirio.
O bien no aventurarse por las calles.
O bien morir a bala y saliva.
O no silbar al paso de una muchacha blanca.
O en fin, bajar los ojos yes,
doblar el cuerpo yes,
arrodillarse yes,
en aquel mundo libre yes,
de que hablar Foster Tonto en aeropuerto y aeropuerto,
mientras la pelotilla blanca,
presidencial, de golf, como un planenta mínimo,
rueda en el césped puro terso, fino,
verde, casto, tierno, suave, yes.
Y bien, ahora,
señoras y señores, señoritas,
ahora niños,
ahora viejos peludos y pelados,
ahora indios, mulatos, negros, zambos,
ahora pensad lo que sería
el mundo todo Sur,
el mundo todo sangre y todo látigo,
el mundo todo escuela de blancos para blancos,
el mundo todo Rock y todo Little,
el mundo todo yanqui, todo Faubus…
Pensad por un momento,
imaginadlo un solo instante.


segunda-feira, 18 de novembro de 2019

Soldadito boliviano - Nicolás Guillén / Paco Ibáñez



Soldadito boliviano

Soldadito de Bolivia, soldadito boliviano
armado vas de tu rifle, que es un rifle americano
que es un rifle americano, soldadito de Bolivia
que es un rifle americano.

Te lo dio el señor Barrientos, soldadito boliviano
regalo de Mr. Johnson, para matar a tu hermano
para matar a tu hermano, soldadito de Bolivia
para matar a tu hermano.

No sabes quién es el muerto, soldadito boliviano
el muerto es el Che Guevara, y era argentino y cubano
y era argentino y cubano, soldadito de Bolivia
y era argentino y cubano.

Él fue tu mejor amigo, soldadito boliviano
él fue el amigo del pobre, del oriente al altiplano
del oriente al altiplano, soldadito de Bolivia
del oriente al altiplano.

Está mi guitarra entera, soldadito boliviano
de luto, pero no llora. aunque llorar es humano
aunque llorar es humano, soldadito de Bolivia
aunque llorar es humano.

No llora porque la hora, soldadito boliviano
no es de lágrima y pañuelo, sino de machete en mano
sino de machete en mano, soldadito de Bolivia
sino de machete en mano.

Con el cobre que te pagas, soldadito boliviano
que te vendes que te compras, es lo que piensa el tirano
es lo que piensa el tirano, soldadito de Bolivia
es lo que piensa el tirano.

Pero aprenderás seguro, soldadito boliviano
que a un hermano no se mata, que no se mata a un hermano
que no se mata a un hermano, soldadito de Bolivia
que no se mata a un hermano.

Que no se mata a un hermano.

Nicolás Guillén - Paco Ibáñez  

domingo, 17 de novembro de 2019

Estadio Chile - Somos cinco mil... - Victor Jara


 
Estadio Chile

Somos cinco mil aquí
En esta pequeña parte la ciudad
Somos cinco mil
¿Cuántos somos en total
En las ciudades y en todo el país?
Somos aquí
Diez mil manos que siembran
Y hacen andar las fábricas
Cuánta humanidad
Con hambre, frío, pánico, dolor
Presión moral, terror y locura

Seis de los nuestros se perdieron
En el espacio de las estrellas
Un muerto, un golpeado como jamás creí
Se podría golpear a un ser humano
Los otros cuatro quisieron quitarse
Todos los temores
Uno saltando al vacío
Otro golpeándose la cabeza contra un muro
Pero todos con la mirada fija de la muerte

¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes con precisión artera
Sin importarles nada
La sangre para ellos son medallas
La matanza es un acto de heroísmo

¿Es este el mundo que creaste, Dios mío?
¿Para esto tus siete días de asombro y de trabajo?
En estas cuatro murallas sólo existe un número
Que no progresa
Que lentamente querrá la muerte

Pero de pronto me golpea la consciencia
Y veo esta marea sin latido
Pero con el pulso de las máquinas
Y los militares mostrando su rostro de matrona
Llena de dulzura

¿Y México, Cuba y el mundo?
¡Qué griten esta ignominia!
Somos diez mil manos
Que no producen

¿Cuántos somos en toda la patria?
La sangre del compañero presidente
Golpea más fuerte que bombas y metrallas
Así golpeará nuestro puño nuevamente

Canto, qué mal me sales
Cuando tengo que cantar espanto
Espanto como el que vivo
Como el que muero, espanto

De verme entre tantos y tantos
Momentos de infinito
En que el silencio y el grito
Son las metas de este canto

Lo que nunca vi
Lo que he sentido y lo que siento
Hará brotar el momento